Amaya Bouquet
Medusa
2018
Medusa

En lo delicado. Irradia una delicadeza sobre la cual uno irrumpe.
En el brillo del reflejo imposible
En el deseo de pertenecer a ese frágil universo de sutileza. Es un universo de esencias puras, que excede lo físico, lo real.
Son piezas que discurren, fluyen en tiempos diferentes. Parecieran interactuar con el espacio a su gusto. De una complejización progresiva. De formas ancestrales, orgánicas, oceánicas. Nos manipulan y nosotros lo deseamos. Caprichosas.
Fueron creadas discretamente, lentamente con una ejecución tierna y paciente. Una investigación naturalista y exhaustiva de las formas, aquellas más misteriosas... elegantes, enigmáticas. Una filogénesis de caracteres primitivos.
Entre ellas mantienen una relación de intimidad que nos es ajena, imposible de entender. Su morada es de perfecto clímax.
Emanan una sensualidad intrigante y desconcertante. Provocan e invitan a querer coquetearlas, mirarlas intensamente, a tocarlas, acariciarlas, a contarles algún secreto.
Son espejos que sólo se reflejan a sí mismos, a nada más. Son altivos, desobedientes, desafiantes, bellamente malignos. 
Pero en esa rebeldía se esconde lo más romántico y reservado en ellas. Aquello que ocultan con un recelo profundo...su dulce y adorable vulnerabilidad a los antojos de la luz.
Y aún así, en ésta decisiva y física dependencia, las piezas no temen convertirse en algo sin significado, erróneamente concebido...porque eso es imposible.
Su majestuosidad radica en el secreto, en lo sutilmente oculto dentro de ellas, en su egoísmo monista. Y eso lo saben bien, es su doctrina, una especie de ritual.

Olvido Massa